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© JM Noticias.com Publicado el: 15.05.07 - 05:30 Actualizado : 15.05.07 - 05:40
El rey Carlos Gustavo de Suecia se fue con su familia y unos amigos a almorzar al exclusivo restaurante Josefina, en la zona residencial de Djurgården de Estocolmo. Como era domingo y no se trataba de una cita de trabajo sino privada, la familia real se desplazó en dos de sus coches particulares.
El monarca sueco que no suele dejar pasar la oportunidad de conducir su propio coche, llevaba a la reina Silvia a su lado. Su hija pequeña, la díscola princesa Magdalena, siguió el ejemplo de su padre y conduciendo su propio Lexus, llevaba a su hermana mayor la princesa Victoria y a Emma Pernald, la novia de su hermano el príncipe Carlos Felipe.
Pero cuando los vehículos llegaron al restaurante se encontraron que no había sitio para aparcar. El rey y su hija decidieron entonces dejar sus coches en la zona reservada para el personal del local e ir con sus amigos a disfrutar del almuerzo. Lo malo es que los agentes encargados de controlar que todos los vehículos aparcados en la zona tuvieran permiso, también trabajan los domingos.
Así que, ni cortos ni perezosos y cumpliendo con su deber, los agentes impusieron las correspondientes sanciones a los dos vehículos porque serán de la familia real pero no son oficiales sino particulares. La multa por aparcar indebidamente en esta zona de Estocolmo es sólo de 425 coronas, unos 43 Euros. Una cantidad no excesiva, pero que ni el rey ni su hija se libran de pagar.
Según cuenta la empresa Carpark, que tiene la concesión de los parking en la capital sueca, ésta no era la primera vez que multanban a los miembros de la familia real. A la princesa Magdalena ya le han puesto cinco multas de aparcamiento en lo va de año.
Y de de momento, el total de las multas impuestas a la princesa asciende a poco más de 300 Euros. La empresa ha confirmado que las tres primeras multas ya han sido pagadas, pero aún falta recibir el pago de la cuarta, pero que todavía está dentro del plazo. Sobre las multas del rey no se ha hecho ningún comentario, pero lo que está claro es que la tendrá que pagar como todos porque en Suecia no se hacen diferencias y hasta el rey tiene que como todo el mundo.
En una de las fotos se puede ver cómo el rey Carlos Gustavo, algo cabreado porque ha visto la notificación de la multa, la retira del parabrisas de su BMW y se lo entrega a su ayudante. En otra se puede ver como Emma Pernald hace lo mismo en el coche de la princesa Magdalena, pero tratando de tapar la acción con su chaqueta para que no lo viera la Prensa, mientras Madde está sentada al volante hablando por teléfono.
También se puede en otra de las fotos las dificultades de la princesa Victoria para poder entrar en el coche de su hermana debido al poco espacio entre los vehículos. Y en la de arriba, cómo los dos agentes de la empresa del parking, anotan la matricula del coche de la princesa Magdalena en la denuncia.
Los suecos están encantados de comprobar que tanto el rey como su familia tienen que pagar las multas de aparcamiento como cualquier otro ciudadano. Tendría que cundír el ejemplo y hacer lo mismo en España, sobre todo porque hay demasiada gente con muchos privilegios, entre políticos, familiares y otros personajes, que a la hora de aparcar lo hacen donde quieren y además nunca pagan las multas.
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